Entre Líneas conversó con Rocío Pérez, Periodista Deportivo recibida en el Instituto Sudamericano para la Enseñanza de la Comunicación y participante de Cuestión de Peso 2019.
Rocío Micaela Pérez tiene 20 años, actualmente vive en Alejandro Korn -Zona Sur-, y es hincha fanática de Boca Juniors. Además se recibió como profesora de inglés, de baile, maquilladora y manicura, sumado a su comienzo en el mundo del lenguaje de señas. "No trabajo actualmente", agregó.
En 2019, se inscribió en el programa televisivo Cuestión de Peso. Mencionado esto, comentó: "En CDP entré como un juego. En el mismo día que me inscribí me llamaron y entré. Es bastante pesado el día a día. No me pagan un sueldo, solo el viático para el transporte. Incluye la comida de todos los días, los viáticos, todo lo necesario para que pueda mantenerme"
"Antes de entrar, tenía un peso bastante elevado. Pesaba 115 kg, entre con 110 kg y, hoy en día, estoy en 87.5 kg. Baje mas de 20 kilos en cuatro o cinco meses", dijo Rocío Pérez. Luego agregó: "No nos dan pociones mágicas, es aprender a comer y hacer actividad física. Es incorporar frutas en la alimentación y dormir poco".
También mencionó un cambio en su personalidad, un cambio que surgió a partir de su ingreso a la "caja mágica": "Hasta el año pasado no pensaba ir a televisión, me daba vergüenza. Hoy a me acostumbre. Me han pedido fotos, autógrafos, he tenido que hacer saludos en redes sociales. Hace siete meses que estoy ya y me acostumbré".
Siguiendo el hilo, hizo mención a ser tratada "diferente" por estar en un programa de TV y ser reconocida: "Es raro dar un saludos por redes. Usualmente nosotros los pedimos, ahora la que los doy soy yo, es súper raro".
"Mil veces se me cruzó por la cabeza dejar el tratamiento de lado. Hay días que ves en negro, pensás en dejar la dieta, todo", dijo.
Se acordó de su niñez y expresó: "A los nueve años pesaba lo que peso actualmente. Hoy en día me queda grande mi vestido de comunión. Con 20 años puedo vivir lo que a los siete no podía".
Ya en la actualidad y hablando de uno de sus trabajos, hizo referencia a los que le costaba dar clases de danza con sobrepeso: "Con 115 kg daba clases de baile. Enseñaba la clase de baila una vez y dejaba que las alumnas la hagan porque no podía bailar"
"Siempre tuve el apoyo de mi familia. Ellos me decía que baje, que baje de peso, pero para mí yo esta bien. Toda mi vida sufrí bullying", dijo "angustiada". Y, después, agregó: "Mi personalidad "mala" es por como me trataron de chica, sufrí mucho y por eso tengo el carácter que tengo ahora".
Redactor: Gonzalo Rozas.
Editora: Rocío Pérez.
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